Nuestro Dios es un Dios muy cercano a nosotros: permanece con nosotros y entre nosotros hasta el final de la historia. Él, que nos ha creado a su imagen y semejanza, nos sostiene en la existencia, nos comunica su vida divina y, por el bautismo nos hace sus hijos adoptivos: Dios, revelando al hombre su amor, llama a los hombres a participar en su misma vida y a entrar en comunión con Él.
Abrir el Link.

No hay comentarios:
Publicar un comentario